Los costes de almacenamiento, también llamados costes de almacenaje, son los costes asociados a mantener existencias durante un periodo de tiempo, antes de venderlas, transformarlas o utilizarlas. No llegan en una sola factura: se reparten entre alquiler, personal, energía, seguros y el capital inmovilizado en el stock.

Lo que sigue clasifica esas partidas y las convierte en una cifra comparable, con un ejemplo en euros.

Qué son los costes de almacenamiento y qué partidas incluyen

El coste de almacenar crece con el tiempo que la mercancía permanece en el almacén y con el espacio que ocupa. Se genera aunque no se venda ni se utilice ninguna unidad, y por eso conviene separar dos bloques.

  1. El primero reúne los gastos de mantener operativo el almacén: la nave, las instalaciones, los equipos, el personal, los suministros y los seguros.
  2. El segundo recoge los gastos de tener el stock parado: el dinero inmovilizado, la merma, el deterioro y la obsolescencia.

Algunas guías se quedan en el primer bloque. El segundo es el que más cambia de un cálculo a otro, porque exige decidir qué rentabilidad se asigna al dinero parado.

La valoración contable del stock sigue criterios propios, distintos de este cálculo de gestión. El artículo sobre valoración de existencias reúne los del PGC.

Tipos de costes de almacenamiento

Los costes de almacenamiento se clasifican de dos formas que se cruzan: según cómo varían con la actividad y según de dónde proceden.

Según cómo varían: fijos y variables

Los costes fijos no cambian con el volumen almacenado en el corto plazo: el alquiler o la amortización de la nave, el seguro del edificio y la amortización de estanterías y equipos. Los variables suben o bajan con la cantidad de mercancía y con el número de movimientos: las horas de manipulación y el embalaje.

Muchas partidas combinan ambos comportamientos. El personal tiene una base fija y una parte que sigue los picos de actividad. La energía de las cámaras frigoríficas depende del volumen, pero también de la temperatura, del edificio y del horario. La prima del seguro de la mercancía varía con el alcance de la póliza y con el valor asegurado. El coste del capital sigue al valor medio del stock y al tipo aplicado.

Según su origen: espacio, operación, capital y riesgo

Cada partida tiene un origen y un comportamiento frente al volumen almacenado, y la tabla recoge ambos. La clasificación es orientativa: lo que ocurre en cada empresa depende del contrato y de la operativa.

Partidas habituales de los costes de almacenamiento, agrupadas por origen
Origen Qué incluye Comportamiento
Espacio e infraestructura Alquiler o amortización de la nave, impuestos del inmueble como el IBI, mantenimiento y seguro del edificio Fijo
Instalaciones y equipos Estanterías, carretillas, transpaletas, software de gestión, y su amortización y mantenimiento Mayoritariamente fijo
Operación y personal Recepción, ubicación, picking, expedición, embalaje, energía y agua Mixto
Seguro de la mercancía Prima, que depende del tipo de producto almacenado Variable o mixto, según la póliza
Capital inmovilizado Intereses de la financiación o rentabilidad a la que se renuncia por tener el dinero en stock Depende del valor medio del stock y del coste de capital aplicado
Riesgo y merma Roturas, daños, caducidad, obsolescencia y descuadres de inventario Variable

Cómo repartir el alquiler entre familias de producto
Si varias familias de producto comparten el almacén, reparte los costes comunes con una clave física, como los metros cuadrados o las posiciones de palé ocupadas. Repartirlos por valor de mercancía cargaría el alquiler sobre los artículos caros aunque ocupen poco sitio. La clave debe corresponder a cada tipo de coste: la superficie encaja con el alquiler, y otras partidas pueden pedir otra base.

Fórmulas para calcular los costes de almacenamiento

El cálculo de los costes de almacenamiento parte siempre del mismo paso: sumar los costes de un periodo, normalmente un año, y decidir con qué magnitud se comparan.

Coste total y coste por unidad media

El coste total es la suma de todas las partidas de la tabla anterior durante el periodo. Dividido entre las unidades medias en stock, permite estimar el coste anual por unidad media almacenada:

Coste anual por unidad media = coste total de almacenamiento del año ÷ unidades medias en stock

Este indicador resulta útil cuando las unidades son comparables. Si las referencias difieren mucho en tamaño, valor o necesidades de almacenamiento, conviene calcular los costes por referencia. También puede usarse una base de reparto adecuada, como las posiciones de palé ocupadas o el volumen almacenado.

Porcentaje sobre el valor medio del stock

El porcentaje relaciona el coste con el dinero que hay en existencias:

Coste de almacenamiento (%) = (coste total de almacenamiento ÷ valor medio del inventario) × 100

El resultado indica cuánto cuesta al año cada 100 € de stock. Es uno de los KPI de inventario que conviene seguir junto a la rotación.

El valor medio puede calcularse con la media entre el stock inicial y el final. Si el stock varía por temporada, ese promedio falsea el denominador, y entonces conviene promediar lecturas mensuales.

Coste diario por unidad media

Para analizar el coste diario medio de mantener existencias, puedes repartir el coste por unidad media entre los días del periodo:

Coste diario por unidad media = coste por unidad media del periodo ÷ días del periodo

Si el periodo es anual, el divisor es 365. El resultado es una media orientativa, no el coste exacto de cada referencia o lote.

Ejemplo de costes de almacenamiento con cifras hipotéticas

El siguiente ejemplo es hipotético y solo ilustra el procedimiento. Un distribuidor de material eléctrico trabaja con una nave alquilada. A lo largo del año mantiene un stock medio de 500.000 €, equivalente a 40.000 unidades.

Ejemplo hipotético: costes anuales de almacenamiento de un distribuidor con nave alquilada
Partida Importe anual
Alquiler de la nave 36.000 €
Personal de almacén 40.000 €
Energía y suministros 6.000 €
Seguros 4.000 €
Amortización y mantenimiento de estanterías y carretillas 9.000 €
Merma y obsolescencia 5.000 €
Coste del capital inmovilizado (4 % sobre 500.000 €) 20.000 €
Total 120.000 €

Con esos datos:

  • Porcentaje: 120.000 € ÷ 500.000 € × 100 = 24 %
  • Coste anual por unidad media: 120.000 € ÷ 40.000 unidades = 3,00 € por unidad y año
  • Coste diario por unidad media: 3,00 € ÷ 365 = unos 0,8 céntimos

Sin la partida del capital, el total bajaría a 100.000 € y el porcentaje, al 20 %: omitirla subestima el coste real. Un solo año no dice si la cifra es alta o baja; para eso hace falta repetir el cálculo en los periodos siguientes.

Al repetirlo, lee el porcentaje con cuidado. Si el stock medio baja y el alquiler sigue igual, el porcentaje sube aunque la gestión haya mejorado, porque los costes fijos no se reducen solos con el stock. Por eso conviene mirar también el total en euros y la parte variable.

Qué encarece los costes de almacenamiento y cómo reducirlos

Los costes de almacenamiento no dependen solo del tamaño de la nave: cambian con lo que se guarda, cuánto tiempo y cómo se mueve.

Factores que los encarecen

Medidas para reducirlos

Estas medidas son una parte de la gestión de stock en conjunto; esa guía recoge el resto de métodos.

  • Reducir el stock que no rota. El índice de rotación de stock muestra cuánto tarda cada referencia en renovarse. Las de rotación más baja acumulan más coste por unidad vendida.
  • Ajustar el tamaño de pedido. El modelo EOQ busca el tamaño de pedido que equilibra el coste de comprar con el de almacenar, según los costes y supuestos que se le introduzcan.
  • Fijar un stock máximo por referencia. Un techo de existencias evita que las compras acumulen más de lo que el espacio y el consumo justifican.
  • Reordenar el espacio. Agrupar por rotación las referencias de más salida acorta los recorridos de picking.
  • Controlar la merma. Los recuentos periódicos detectan descuadres y mercancía dañada antes de que se acumulen.
  • Negociar plazos de pago. Ampliar los plazos acordados con los proveedores puede reducir las necesidades de financiación del circulante, aunque no disminuye por sí mismo el tiempo que la mercancía permanece almacenada.

Bajar el stock reduce estos costes, pero la falta de stock también cuesta: compras urgentes, paradas y ventas perdidas. La guía de optimización de inventarios explica cómo equilibrar ambos costes referencia a referencia. Conviene revisar el stock de seguridad de las referencias críticas antes de recortar.

Más guías para profundizar

Qué aporta Timly al cálculo y qué queda fuera

Timly es un software de inventario en la nube. No calcula alquileres, nóminas ni el coste del capital: esas cifras salen de la contabilidad o del ERP. Sí ayuda con la otra mitad del cálculo, el stock sobre el que se divide:

  • Un solo registro para almacenes, vehículos y obras, con el stock de cada ubicación.
  • Historial de movimientos por referencia, que permite reconstruir la evolución del stock durante el periodo. Con registros suficientemente completos, esos datos sirven para calcular el stock medio fuera de Timly.
  • API para llevar esos datos al ERP o al programa de contabilidad.

Si quieres ver cómo se registra ese stock con tus propios datos, puedes reservar una demostración.

Conclusión: de la suma de partidas a una cifra que se puede seguir

Los costes de almacenamiento solo se pueden gestionar cuando se miden. Un porcentaje sobre el valor medio del stock, calculado con todas las partidas y repetido cada año, muestra si la situación mejora o empeora.

Para empezar, basta un almacén y un año cerrado. Con ese resultado, elige dónde actuar primero: las referencias de menor salida, los pedidos sobredimensionados o el espacio peor aprovechado.

Preguntas frecuentes sobre los costes de almacenamiento

Varias guías en español usan ambos términos como sinónimos; otras tratan el mantenimiento del stock como una categoría dentro de los costes de almacenamiento. Lo que importa es dejar por escrito qué partidas entran en tu cálculo.

Una forma de agrupar los costes de almacenamiento es en cuatro familias: espacio, operación y seguros, capital y riesgo. Otras divisiones son posibles, por ejemplo en infraestructura, instalaciones y gestión. Las seis filas de la tabla de este artículo se distribuyen entre estas cuatro categorías. Espacio: «Espacio e infraestructura» e «Instalaciones y equipos». Operación y seguros: «Operación y personal» y «Seguro de la mercancía». Capital: «Capital inmovilizado». Riesgo: «Riesgo y merma».

No. El precio de compra pertenece al coste de la mercancía. Los costes de almacenamiento recogen lo que cuesta mantenerla, incluido el dinero inmovilizado en ella.

No hay una cifra válida para todos. Depende de la rotación, del tipo de producto y de qué partidas incluya el cálculo. Los rangos que publican algunas guías difieren entre sí, y un porcentaje ajeno rara vez es comparable con el tuyo.

Cuando un operador gestiona el almacén logístico, parte de las partidas pasa a ser una tarifa que suele calcularse por superficie o por palé, más la manipulación. Otras siguen siendo tuyas: el capital inmovilizado en el stock y, según el contrato, el seguro de la mercancía y las mermas.