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La gestión de riesgos garantiza seguridad, aumenta la estabilidad y asegura el cumplimiento de los requisitos legales, por lo que se ha convertido hoy en un elemento imprescindible de toda dirección empresarial moderna.

Las empresas se benefician de un enfoque integral que les permite identificar riesgos a tiempo, controlarlos de forma estratégica y minimizarlos de manera sostenible, fortaleciendo así su resiliencia de cara al futuro.

¿Qué es la gestión de riesgos?

La gestión de riesgos —también conocida como risk management según las normas ISO 31000— consiste en un proceso estructurado de identificación, evaluación y priorización de los riesgos. Su objetivo es detectar los peligros, analizarlos y aplicar medidas específicas para reducir al máximo tanto su probabilidad de ocurrencia como sus posibles impactos.

La eficiencia de los métodos empleados y la transparencia del proceso son factores esenciales para el éxito sostenible.

Diferencia clave: gestión de riesgos vs. control de riesgos

Aunque el término control de riesgos no aparece explícitamente en la norma ISO 31000, en la práctica empresarial se utiliza para describir la supervisión sistemática y el análisis continuo de las posiciones de riesgo.

Mientras la gestión de riesgos tiene un enfoque estratégico que orienta la dirección y la toma de decisiones, el control de riesgos se encarga de medir, supervisar y analizar las posiciones de riesgo dentro de la empresa.

El control de riesgos respalda la gestión, garantizando que los riesgos sean transparentes y que las medidas adoptadas sean efectivas.

En este contexto, los sistemas de COSO ERM y modelo COSO 2017 son marcos ampliamente utilizados para apoyar una gestión de riesgos orientada al valor y garantizar un monitoreo sistemático y transparente de los riesgos

¿Por qué la gestión de riesgos es esencial para las empresas?

Toda actividad empresarial conlleva incertidumbre. Un sistema profesional de gestión de riesgos permite:

La gestión de riesgos es un factor clave para garantizar los objetivos y la continuidad del negocio. En un mercado dinámico, no basta con identificar los riesgos: hay que controlarlos activamente para proteger el éxito empresarial a largo plazo.

El proceso de gestión de riesgos paso a paso

El proceso de gestión de riesgos, tal y como lo define ISO 31000, se desarrolla en varias fases sucesivas que permiten una gestión profesional de amenazas y oportunidades, siguiendo los principios del risk management.

Además, la norma establece la comunicación y consulta con las partes interesadas como un componente transversal esencial para garantizar que toda la información relevante fluya adecuadamente durante el ciclo de gestión de riesgos.

1. Identificación de riesgos

  • Se detectan posibles riesgos mediante talleres, análisis internos o la evaluación de proyectos anteriores.
  • Entre las técnicas empleadas destacan el análisis documental, entrevistas, brainstorming, checklists y la estructura detallada de riesgos (Risk Breakdown Structure – RBS).

2. Evaluación de riesgos

  • Los riesgos se analizan de forma cualitativa y cuantitativa para establecer una jerarquía.
  • Los criterios clave incluyen la probabilidad de ocurrencia, el potencial de daño y su impacto en los objetivos empresariales.

3. Gestión y control de riesgos

  • Se desarrollan e implementan medidas para minimizar o evitar completamente el riesgo.
  • Estas medidas incluyen estrategias preventivas, correctivas y la definición clara de objetivos y responsabilidades.

4. Supervisión y reporte de riesgos

  • Las acciones implementadas, así como los riesgos residuales, se monitorizan y evalúan de manera continua.
  • El reporting periódico y su integración en la gestión corporativa son esenciales para mantener la eficacia del sistema.

Ejemplo práctico: empresa de manufactura

En el sector manufacturero pueden surgir distintos tipos de riesgos que es necesario valorar y armonizar entre sí, como por ejemplo:

  • Las interrupciones de la producción debidas a la falta de materias primas.
  • Las pérdidas ocasionadas por mercancía caducada o almacenada durante demasiado tiempo.
  • En determinados casos, los fallos técnicos o los cuellos de botella de personal.

Mediante la aplicación del proceso de gestión de riesgos, una empresa puede, por ejemplo, controlar de forma eficiente los riesgos en la cadena de suministro o en caso de averías de las máquinas y adoptar con antelación medidas contrapuestas para evitar interrupciones de la producción o pérdidas de calidad.

Un trabajo sistemático en materia de seguridad y salud laboral ayuda, además, a poder emplear al personal de forma responsable.

Control de riesgos como parte del sistema de gestión

El control de riesgos desempeña una función central dentro de todo el proceso de gestión de riesgos.

Está estrechamente integrado en este proceso y se encarga de la supervisión sistemática y la evaluación continua de las posiciones de riesgo existentes, registrando y cuantificando los riesgos y valorando sus posibles efectos sobre la empresa.

Otro ámbito clave del control de riesgos es el análisis de las pérdidas potenciales.

Al identificar y evaluar estos potenciales de pérdida, el control de riesgos puede señalar de forma temprana desarrollos que podrían poner en peligro el éxito empresarial, y ofrece así la base para medidas de gestión con las que reducir o incluso evitar de manera dirigida los riesgos.

Además, el control de riesgos apoya activamente a la dirección en la toma de decisiones, proporcionando información relevante, indicadores y análisis que permiten valorar de forma fundamentada la situación de riesgo.

Mediante un monitoreo continuo y reportes periódicos, contribuye a revisar la eficacia de las medidas de gestión de riesgos y a mantener bajo control las áreas de posible peligro.

Finalmente, el control de riesgos también actúa como interfaz entre las unidades operativas y la dirección estratégica, garantizando que la información relevante sobre riesgos procedente de las áreas operativas se registre de forma sistemática, se procese y se integre en los procesos de decisión estratégicos.

Gestión de riesgos en proyectos

La gestión de riesgos en la gestión de proyectos tiene cada vez más importancia. Los proyectos suelen caracterizarse por una alta complejidad y por objetivos muy estrictos en cuanto a costes, plazos y calidad.

En este contexto, la gestión del riesgo en proyectos críticos permite identificar y mitigar posibles problemas antes de que afecten los objetivos.

Para contener los riesgos se utilizan métodos específicos, entre ellos:

En particular, en el sector de la construcción, en la industria manufacturera y en los proyectos del sector sanitario, una gestión profesional de los riesgos conforme a estándares como ISO 31000 e ISO 14971 (para dispositivos médicos) resulta esencial para evitar retrasos y desviaciones presupuestarias, así como para prevenir pérdidas de calidad.

Gestión de riesgos en la construcción

La gestión de riesgos en la construcción es especialmente exigente, porque en las obras intervienen riesgos muy específicos como los accidentes, los retrasos y el aumento de los costes.

Riesgos típicos en el sector de la construcción:

  • Deficiencias de seguridad y accidentes laborales en las obras.
  • Retrasos provocados por problemas de suministro o por condiciones meteorológicas adversas.
  • Aumentos imprevistos de costes, falta de materiales o problemas técnicos.

Las normativas y reglamentos del sector establecen requisitos detallados en materia de seguridad laboral, control de calidad y documentación técnica, que deben integrarse en la gestión de riesgos.

Ejemplo práctico: gestión de la seguridad en obras

Un sistema de gestión de la seguridad bien estructurado contribuye de forma decisiva a reducir los riesgos de accidente en la obra y a garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales. No se limita a documentar los procesos de seguridad, sino que asegura que se apliquen de forma activa en el día a día.

Elementos centrales de una gestión de la seguridad eficaz son las formaciones periódicas de todo el personal y la realización continua de evaluaciones de riesgos, que refuerzan la conciencia sobre los peligros y mantienen actualizados los estándares de seguridad.

Las soluciones digitales, como el software Timly, ayudan a las empresas a gestionar de forma transparente los riesgos y los requisitos de cumplimiento normativo, siguiendo estándares de gestión de riesgos como ISO 31000 e ISO 14971 cuando se trata de proyectos sanitarios o de dispositivos médicos.

Permiten registrar de manera estructurada los datos de seguridad, facilitan el seguimiento continuo de las medidas y garantizan la trazabilidad y la documentación necesarias en los sistemas modernos de gestión de riesgos y de seguridad en la construcción.

Software para la gestión integral de riesgos

La dificultad en la gestión de riesgos reside en la gran variedad de áreas que hay que cubrir.

  • En el ámbito de personal es esencial tener siempre controladas las cualificaciones, la formación inicial y continua, así como las condiciones de trabajo.
  • En lo que respecta a la infraestructura, deben mantenerse en foco la gestión del mantenimiento y la gestión de almacén, y también influyen de forma decisiva los contratos y las licencias.

Si toda esta información se gestiona en distintas aplicaciones, los datos tienen que vincularse y supervisarse manualmente. Por eso puede resultar ventajoso utilizar un software que siga un enfoque realmente integral.

Las fortalezas de Timly:

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Conclusión y perspectivas: la gestión de riesgos como factor de éxito

La gestión de riesgos hoy es mucho más que una obligación: se ha convertido en un auténtico factor de éxito para una gestión empresarial sostenible y segura. Implementar un enfoque integral de gestión del riesgo permite a las empresas adaptarse mejor a los cambios y reducir incertidumbres.

Tanto en las operaciones diarias como en la gestión de proyectos y, en particular, en el sector de la construcción, una gestión de riesgos profesional permite identificar, evaluar, controlar y supervisar los riesgos de forma sistemática, protegiendo los objetivos de la empresa y reforzando su competitividad.

Timly se posiciona como un socio sólido y de confianza para la implantación de soluciones digitales en torno a la gestión de riesgos.

Con potentes herramientas y un acompañamiento integral, Timly ayuda a las empresas a diseñar y operar todo el proceso de gestión de riesgos de forma profesional y eficiente, desde la identificación y el control de riesgos hasta la supervisión continua y el cumplimiento de los requisitos de cumplimiento normativo.

Preguntas frecuentes sobre la gestión de riesgos

La gestión de riesgos define la estrategia, el marco y las decisiones sobre cómo tratar los riesgos, mientras que el control de riesgos se centra en medir, supervisar y reportar de forma continua la exposición al riesgo y la eficacia de las medidas aplicadas.

La responsabilidad última suele recaer en la alta dirección, pero la gestión de riesgos debe integrarse en todas las áreas; muchas organizaciones nombran un responsable de riesgos (risk manager) que coordina el proceso y apoya a los departamentos.

ISO 31000 proporciona principios y un proceso estructurado para identificar, analizar, evaluar y tratar los riesgos, mejorando la coherencia, la transparencia y la toma de decisiones en toda la organización.​

Un software centraliza la información relevante, automatiza avisos y tareas, facilita el registro y seguimiento de riesgos y medidas, y mejora la trazabilidad y el cumplimiento de requisitos legales y de compliance.​